DESARROLLO EMBRIONARIO

 


El desarrollo embrionario es un momento muy importante en la vida del ser humano, ya que en esta etapa se forman las estructuras básicas que luego permitirán el crecimiento y la maduración del cuerpo. En las dos primeras semanas después de la fecundación, el cigoto empieza a dividirse varias veces, primero se transforma en una mórula y luego en un blastocisto. Esta última estructura se implanta en la pared del útero y a partir de ahí comienza el embarazo, dando paso a los cambios necesarios para que el embrión pueda desarrollarse dentro del cuerpo materno. Desde la tercera hasta la octava semana se produce un proceso llamado organogénesis, en el cual se forman tres capas fundamentales que darán origen a los órganos y sistemas del cuerpo. La primera capa es el ectodermo, que participa en la formación de la piel y el sistema nervioso. La segunda es el mesodermo, que permite el desarrollo de los músculos, huesos y el corazón. Finalmente, el endodermo contribuye en la formación de los órganos internos como los pulmones y el sistema digestivo. Al finalizar esta etapa, el embrión ya presenta un aspecto más complejo, con el corazón latiendo, el tubo neural cerrado y los primeros signos de ojos, oídos y extremidades.

Primer trimestre

Durante el primer trimestre, que abarca los tres primeros meses del embarazo, se producen cambios importantes tanto en el cuerpo de la madre como en el del embrión. En las semanas tres y cuatro se forma el tubo neural y comienza a latir el corazón. Luego, en las semanas cinco y seis, se empiezan a desarrollar los ojos, los oídos, los pulmones y otros órganos esenciales. A partir de la séptima semana se forman las manos y los pies, mientras que el embrión realiza pequeños movimientos que la madre aún no puede sentir. En la novena semana se inicia la etapa fetal y el cuerpo del bebé ya tiene una forma más definida, con ojos, orejas y párpados visibles. Desde la semana diez hasta la trece se observa un crecimiento más notorio y se van diferenciando partes del cuerpo como los genitales, aunque en muchos casos todavía no son visibles en las ecografías.

En este mismo primer trimestre, el cuerpo de la mujer también experimenta varios cambios. Muchas veces se presentan síntomas como náuseas, vómitos, cansancio, sensibilidad en los senos, necesidad de orinar con frecuencia y cambios de ánimo. Estos síntomas se deben al aumento de las hormonas del embarazo que preparan el cuerpo para proteger al bebé. Durante este tiempo también se realiza el primer control prenatal, donde se confirma la gestación, se hace una ecografía inicial y se solicitan exámenes de sangre y orina para evaluar la salud general de la madre.

Segundo trimestre

El segundo trimestre incluye los meses cuatro, cinco y seis del embarazo, y es una etapa en la que el bebé crece rápidamente y sus órganos comienzan a funcionar mejor. Desde la semana catorce hasta la dieciséis, se fortalecen los huesos, se desarrollan las cuerdas vocales y el sistema urinario comienza a producir orina. En este momento, los ojos y las orejas se colocan en su posición final y la cabeza empieza a alinearse con el cuerpo. Luego, entre las semanas diecisiete y veinte, aparece un vello fino llamado lanugo que cubre su piel, también se forma una sustancia blanca que lo protege, llamada vérnix caseoso. Durante este tiempo el feto ya puede escuchar sonidos, responder a estímulos y empieza a practicar el reflejo de succión. Más adelante, desde la semana veintiuno hasta la veinticuatro, sus movimientos se hacen más fuertes, sus pulmones comienzan a producir surfactante y el sistema digestivo se prepara para funcionar fuera del útero. Finalmente, en las semanas veinticinco a veintisiete, el feto crece más, su peso aumenta y el cerebro desarrolla nuevas conexiones. Además, ya puede tener hipo y alterna periodos de sueño y actividad.

En estos meses del segundo trimestre, la madre suele sentirse mejor porque disminuyen las náuseas y el cansancio. Muchas mujeres notan más energía y comienzan a sentir los movimientos del bebé, lo cual es un momento emocionante. También pueden aparecer otros síntomas como cambios en la piel, encías sensibles, hinchazón en los pies o dolor en la espalda. El vientre se hace más visible y los controles médicos permiten observar con mayor detalle cómo va creciendo el bebé.

Tercer trimestre

El tercer trimestre incluye los meses siete, ocho y nueve del embarazo, y es la fase en la que el cuerpo del bebé se prepara para nacer. Durante este tiempo, los órganos que ya están formados siguen madurando para funcionar correctamente fuera del útero. Entre las semanas veintiocho y treinta y dos, el cerebro crece rápidamente, los pulmones producen más surfactante y el bebé responde a la luz y a los sonidos del exterior. Después, en las semanas treinta y tres a treinta y seis, el bebé sigue aumentando de peso, acumula grasa bajo la piel y el sistema inmunológico se fortalece. En esta etapa, también se coloca en posición para el parto, con la cabeza hacia abajo. En las últimas semanas, desde la treinta y siete hasta la cuarenta, el cuerpo del bebé está completamente desarrollado, aunque el cerebro y los pulmones siguen mejorando. El bebé mide cerca de cincuenta centímetros y puede pesar entre dos kilos y medio y tres kilos y medio.

Durante el último trimestre, el cuerpo de la madre pasa por muchos cambios para prepararse para el parto. El útero crece más, lo que puede causar molestias como dificultad para dormir, acidez, hinchazón en los pies o necesidad constante de orinar. Algunas mujeres sienten contracciones de práctica conocidas como Braxton Hicks. También puede presentarse la expulsión del tapón mucoso y la presión en la pelvis, señales de que el parto se acerca. En este periodo, los controles médicos son más frecuentes para asegurar que tanto la madre como el bebé estén en buen estado y listos para el nacimiento.


Autor: Xiomara Arriciaga


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Alves MSD, A Moura. 1992. Estádios de desenvolvimento embrionário de curimatã-pioa Prochilodus affinis (Reinhardt, 1874) (Pisces, Prochilodontidae). In: Encontro anual de aquicultura de Minas Gerais, 10, Belo Horizonte, Brasil. Três Marias: CODEVASF, Pp 61-71.

Morrison C, T Miyake, J Wright. 2001. Histological study of the development of the embryo and early larva of Oreochromis niloticus. J Morphol 247, 172-95.

Scielo. (2010). Estudio del desarrollo embrionario del sábalo. Scielo.Cl. https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0301-732X2010000200014&script=sci_arttext


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